A la luna va todo el mundo

 
El hombre cuenta sus historias tantas veces, que él mismo se convierte en historia. Sus historias lo sobreviven. Se vuelve inmortal.
— Big Fish, Tim Burton.
 

El proyecto

Cuando era pequeña recibí el mejor regalo del mundo: el relato de las aventuras de los viajes de mi viejo. Sus historias formaban parte de los cuentos que me narraba antes de irme a dormir, de los asados de los Domingos rodeado de amigos, de las reuniones familiares con un mate de por medio, de nuestras excursiones por el mundo… y a lo largo de los años, inevitablemente cuando nos encontramos, volvemos a ser habitantes de ese universo increíble. Sus relatos impregnaron por completo la atmósfera de nuestro hogar y fueron alimentando mi imaginación. 

Con el fin de atesorar estos momentos para siempre, realicé este viaje ilustrado, reconstruyendo las posibles travesías de los territorios fragmentados creados en mi mente, con los que convivo desde que nací. 

Algunos de estos recuerdos ocurrieron, o casi...

El proceso creativo

Pensar es recordar. Y todo recuerdo es una relación de elementos que se fusionan para crear una nueva idea. Unir de nuevo, relacionar. Este proyecto se trata de eso, y supuso para mí, un ejercicio pleno de imaginación. 

El collage fue la herramienta perfecta que me permitió viajar mentalmente para reunir los fragmentos de los recuerdos de mi padre, convirtiéndolos en historia, a través de mi propia versión de los hechos. Como una travesía circular, un cuento dentro de otro cuento, un relato que vuelve para ser re-contado desde su lado mágico, surreal. Historias que forman parte de la geografía de nuestra memoria, donde la frontera entre lo cierto y lo inventado es casi invisible. 

Tomé posesión de todas ellas desde muy pequeña, pero fue durante estos últimos meses, a raíz de este proyecto, que realicé una búsqueda intensa de imágenes, entre revistas antiguas adquiridas de segunda mano y trozos de fotografías propias, ya existentes en mi archivo personal. De esta manera, conseguí relacionar entre sí: territorios, formas y colores; recreando el universo de una vida fragmentada, la de mi padre. 

 

En un gran navío español fue surcando los mares, a través de los días, hasta un río de plata, mientras enormes peces voladores celebraban su llegada.

collage 40x29cm 
enmarcado 50x41cm
 

Muchas fueron las excursiones de las que no supo regresar. Una vez, sediento y desorientado, llegó a la mayor plaza jamás vista. Y en una silla al pie de la comisaría, miraba las horas pasar esperando a ser reconocido. ¡En el calabozo con cuatro años durmió.

collage 26,5x23cm - enmarcado 33,5x33,5cm

… en todos los lugares, el mundo. Y en la distancia, el recuerdo al que solía volver para soñar: una antigua barbería.

collage 19,5x26cm - enmarcado 24,5x35,5cm
 

Próximos entre sí e inagotables, sobresalían unos picos a orillas de un manantial oculto. Y más allá, la imagen de los restos de un gigantesco árbol milenario incendiándose. En ese instante, se convirtió en bombero.

collage 22x34cm - enmarcado 30x45

Al otro lado del meridiano hubo una ciudad, pero también un puerto con cien barcos hundidos… el oleaje los volvía invisibles.

collage 30x25cm - enmarcado 37x35,5cm
 

Buscaba el territorio ideal y cruzó el muro. En un búnker, lo sometieron a un extenso interrogatorio en un lenguaje fragmentado. Al General, le dijo que en su república comía bifes a caballo.

collage 29x21cm - enmarcado 36x31,5cm

Debido a un pequeño error, había comprado cerillas para hogares, y con cada cigarrillo que encendía a las damas de terciopelo asustaba. El tren casi se quemó.

collage 25x17,2cm - enmarcado 30x26,5cm
 

… en un lugar donde el sol atravesó una puerta, paseaba un artista a un felino muy feroz. Se saludaron cordialmente y tuvieron una conversación surrealista.

collage 29x18cm - enmarcado 34x27,5cm

A la torre no pudo subir, un paquidermo se había congelado allí.

collage 21x29cm - enmarcado 28x39,5cm
 

Debajo del cielo de un árbol milenario contaba las horas, mientras aviones creaban los sueños de volver.

collage 36x27,5cm

 

Durante las grandes migraciones, rescataba a las aves marinas que nostálgicas y empetroladas, se perdían por la costa. Sin embargo, un pingüino lo mordió.

collage 29x21cm - enmarcado 36x31,5cm

 

 

 

 

Dibujos inéditos de Enrique Romay Fernández (mi padre) de algunas de sus historias.

* Collages y textos creados por Natalia Romay. Dibujos de Enrique Romay Fernández.
* Todas las obras están montadas flotando sobre passepartout de conservación negro, dentro de cajas con molduras de roble natural y cristal antireflejo con protección UV. Proyecto creado durante el 2015 como proyecto final de Máster. Ha sido expuesto de forma individual y colectiva en Madrid desde el año de su creación hasta el 2017.